Monte
Podcraftr
Lucía era una mujer sencilla. Vivía sola en una casa al borde del campo, lejos del ruido de la ciudad, rodeada de naturaleza y silencio. Tenía veintinueve años y trabajaba desde casa. No creía en fantasmas, ni en cosas extrañas. Nunca le había pasado nada fuera de lo normal. Su vida era tranquila, incluso rutinaria. Pero todo cambió una noche que empezó como cualquier otra. Ese día por la tarde, mientras preparaba café, la luz se fue de golpe. No fue un gran susto. En esa zona rural los apagones eran frecuentes. Todavía había claridad afuera, así que no se preocupó demasiado. Pero a medida que oscurecía, empezó a sentirse incómoda. Una sensación extraña le apretaba el pecho. No era una razón concreta, sino algo en el ambiente, como si el aire pesara más de lo normal. Cuando cayó la noche, el campo quedó completamente oscuro. No había luna, ni faroles, ni luces lejanas de vecinos. Solo el sonido de los grillos, y un silencio espeso que parecía observarla. Cerró l